CARRIÓculum Vitae I: INDEX in PARTIBUS - GENUS PROEMIUM - CURRÍCULUM VITAE ABSCONDITUS autem EXPÓSITUM

   CARRIÓculum Vitae
Relata refero ad honores autem bene placitum

ÍNDEX in PARTIBUS

I - GENUS PROEMIUM et CUrrÍculum VItae ABSCONDITUS autem EXPÓSITUM
II – Ab INITIO usque ad FINIS cum MEMORÁNDUM VARIABILIS CONSUETUDINE PROCEDERE DEBET
III - Vademécum Lilus dementia cotidianum et CONIECTURALEM ARTEM MENDAX PROBAT
  IV – PUTATIBUS et PONENDAS BURRA COMPROBABIT et A posteriori AD ACTA cum auguratus
  V - LIBRI et UEB cum SUSTINE IUVANTE


GENUS PROEMIUM

      La Carrióculum (carrera de Carrió) semeja un “All terrain Rally” -eludiendo el chiste fácil de la “Fórmula Truck”- y es pertinente plantearla en etapas. Por extensa e intrincada, amerita que se describan los aspectos evaluados como más relevantes y curiosos de manera amena y accesible para todos: para aquellos que abundan o carecen por completo de información y para quienes la tienen parcialmente porque recurren a medios de comunicación estrictamente opositores o exclusivamente oficialistas. No parece tarea fácil. Estimo que además da para largo, ya que es inevitable referir a cada situación articulando con el contexto, por lo que recomiendo leer también en fases o, simplemente, descartar la nota y ponerse a laburar.
El copete no es contradictorio: no tengo retribuciones ni se me ha designado biógrafo de la “arista”, pero me expreso a gusto, aunque desafiado y cavilando: ¿Tiene sentido referir a Carrió? ¿Es conducente o sólo implica darle relevancia injustificada? ¿Es derrochar tiempo y energías aportando a que recupere la entidad merecidamente perdida? Al menos, ¿me estimulará lo suficiente como para intentar una síntesis de su trayectoria? Además me planteo, reconociendo limitado expertise en salud mental: ¿Podré, aunque más no sea, concluir si su acción es estratégica o meramente delirante? ¿Su continua contradicción me aportará herramientas aptas para abordar metódicamente tal sarta de desatinos?
Entonces, me armé de estoicismo y tomé la determinación de continuar, infiriendo: “si ya he reformulado una nota de opinión de uno de los voceros de la derecha más retrógrada que hace agua a diario con sus recalcitrantes análisis como Mariano Grondona en ‘La Nación’, y, si luego repliqué otra columna de un irrespetuoso mequetrefe británico-hispano-argentino compartida con un cipayo psicoanalista porteño en ‘El País’ de España, ¿por qué privarme del placer catártico que presupone reseñar las desequilibradas acciones de esta sistemáticamente ilógica cabecilla de una cofradía a su medida que estimula risas y espanto?” Asumo que, asociando ideas, acabo de pensar en Susana Giménez. Y, a propósito, agregué a la lista de probables referentes de siguientes epítomes a Joaquín Morales Solá -el escriba del Operativo Independencia- y a otros personajes, pero no me comprometo. Dudo que el gusto por el ejercicio de analizar posturas metafísicas tan alejadas a las mías y a las de mi tribu, llegue a tanto. Es más, reconozco que hasta me inspira cierta culpa hacerlo como si abusara de un insano, aún sabiéndolo nocivo.

   CARRIÓculum Vitae I

CUrrÍculum VItae ABSCONDITUS autem EXPÓSITUM
1956 - 1995

Si se trata de trayectoria, nada más pertinente que arrancar exponiendo el embozado punto de partida de su función pública. A modo de introducción, se hace un recuento de sus primeros años, digamos hasta el '95.

Elisa María Avelina Carrió, hija de Rolando “Coco” Carrió y María Elisa “Lela” Rodríguez, fue registrada civilmente en Resistencia (Chaco) como nacida el 26 de diciembre de 1956. A la beba la anotaron agregando Avelina a los nombres de su madre, y como al redoble de nombres le siguió el de los apodos, la familia empezó a llamarla “Lilita”.
Una apostilla para contextualizar conductas clasistas de unos y otros, es hacer hincapié en lo que pasado más de medio siglo -con tono a veces indulgente y otras, áspero- relatan viejos pobladores de Quitilipi: los Carrió -“Coco”, su hermano “Yayo” y su hermana “Chichín”- se casaron con tres Rodríguez, otra familia creyente y acomodada del pueblito del interior chaqueño que por los ’50 apenas superaba los 4.000 habitantes.
Otra apostilla es que, sin ser John Billings ni Robert Edwards, puede inferirse que Elisa María fue gestada entre abril y junio del ’56, a meses del Golpe de la Revolución Fusiladora y ya con Lonardi desplazado por Aramburu y Rojas. Suponiendo que “Coco” y “Lela” planificaron el embarazo, puede conjeturarse que vislumbraban un cómodo futuro inmediato. O que no hubieron considerado la situación para definir su proyecto familiar. Es casi imposible saberlo, ya que “Coco” tenía fama de bohemio, mundano e irresponsable, y “Lela”, de disciplinada, tenaz y controladora. Estas diferencias resultaron determinantes durante la niñez de Elisa, tal que un “psi” marcaría ahí el origen del “doble discurso”. Ahora bien, lo concreto es que la preñez ocurrió entre la derogación de la Constitución Nacional del ’49 (para facilitar la entrega al capitalismo internacional de los servicios públicos y las riquezas naturales) y la “Operación Masacre” (los fusilamientos de catorce civiles y dieciocho militares fieles a Perón y a la democracia). Y queda el perjuicio de la duda: ¿Azar, deseo o planificación?

Es más que un rumor de barrio que cuando “Lilita” terminaba la escuela primaria, la madre la había sometido a una estricta dieta para adelgazar y, entonces, la gordita pactó hacerle las tareas al hermano con tal de que este le consiguiera comida a hurtadillas. Lo que se dice un acuerdo justo, pero que adelantaba la caprichosa capacidad de adaptarse a escenarios desfavorables aunque le resultara perjudicial; aunque fuese autodestructivo. Pasaron los años y Elisa se casó en primeras nupcias a los 16 para divorciarse al año siguiente, debiendo dejar a su hijo a cargo de los abuelos con el objetivo de encarar la carrera de abogacía en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la UNNE (Universidad Nacional del Nordeste), ubicada en Corrientes capital.
Próxima a graduarse, empezó a trabajar con 21 años recién cumplidos. El 7 de febrero de 1978, el coronel recién ascendido a general de brigada Antonio Facundo Serrano -quien era Interventor Federal del Chaco durante el Proceso de la Junta Militar de Videla, Massera y Agosti- la nombró Asesora de la Fiscalía de Estado por Decreto Provincial Nº 72. Esto no aparece en ningún Currículum presentado por la abogada, pero sí que fue Secretaria de la Procuración del Superior Tribunal de Justicia de esa Provincia con jerarquía de Juez de Cámara













   
    Al respecto, hacia fines de los '90, Carrió intentó una justificación mediática, admitiendo haber aceptado esa función "porque necesitaba la obra social… Si no hubiera aceptado esa tarea en la justicia chaqueña, hoy no estaría viva", dijo la ‘patricia chaqueña’ aduciendo que un grupo de amigos se habían muerto en un accidente viajando en días laborables, para el estupor general. A veces se acepta sin solicitar ni esperar, y otras, se acepta lo que se pide, o menos, o más. Pero en definitiva, aceptar significa recibir voluntariamente con aprobación y conformidad.
Sus legajos tampoco aclaran que la designaron el 21 de agosto de 1980 por Resolución Nº 522 del STJCh, ni que -con 25 años de edad y poco más de 4 en la carrera judicial- fue súbitamente ascendida el 25 de octubre de 1982, pese a que diversos jueces objetaron que la arbitrariamente designada disponía de escasa experiencia jurídica y que no se respetaba el escalafón ni se convocaba a concurso para tal subrepticia promoción.
Su escalada final se produjo post-Malvinas. Ya sesionaba la Multipartidaria y la reapertura democrática era prácticamente ineludible. Su padre, ‘Coco’ Carrió, era uno de los precursores del Movimiento de Renovación y Cambio de Raúl Alfonsín en el Chaco. El PEN era manejado por Bignone y la provincia estaba en manos del coronel José Alberto David Ruiz Palacios, quien se desempeñaba desde que Viola había tomado el poder en marzo de 1981.

Otra apostilla es considerar que desde el nacimiento de Elisa hasta sus 28 años, el país sólo tuvo la tercera parte en democracia: democracia coercida por las proscripciones e interrumpida por los golpes de Estado. No obstante, su familia disponía de fuertes vínculos cuando no cualquiera gozaba de buenas relaciones con las autoridades de entonces, y por su ‘delilirio’ no se cansa de repetirlo ante cámaras y micrófonos que es de familia ‘patricia’, negando que los Martínez de Hoz, los Peralta Ramos y tanta rancia estirpe de Patricios, recibieron hectáreas y prebendas de los déspotas a cambio de sangre y complicidad.

Había que pertenecer. Y la familia Carrió pertenecía al séquito de amigos del régimen.
Su tío abuelo, Francisco J. ‘Paco’ Carrió, había sido Comisionado Municipal de Resistencia en 1945, cuando el Chaco aún era Territorio Nacional y los ciudadanos no elegían a sus autoridades.
Su tío postizo y padrino, el Tte. Cnel. Héctor R. Ormaechea, lo había sido en 1968 y 1971, impuesto por los Interventores Federales Miguel Ángel Basail y Roberto Oscar Mazza durante los gobiernos de facto de Onganía, Levingston y Lanusse.

En los ’70, Ormaechea ejercía funciones jerárquicas en el Grupo de Artillería 7 con asiento en “La Liguria”, el cual, desde el Gran Resistencia oficiaba de base de operaciones para las acciones represivas en toda la provincia. El tío y el padre de Elisa eran concesionarios de una estación de servicio a la vera de la Ruta Nacional Nº 16 que proveía insumos y combustible al Ejército en aquellos años. Los quitilipenses memoriosos cuentan que “Yayo” se encargaba de los negocios mientras que “Coco” le escapaba al trabajo como perro al “chasqui bum” y recuerdan su asombro cuando veían desfilar a las Unimogs y los Falcon verdes por fosas y surtidores de la YPF de los Carrió.
    El Destacamento 124 de Resistencia reportaba al Batallón 601 de Inteligencia que funcionaba en el edificio de Callao y Viamonte de la entonces Capital Federal, dependiente de la Jefatura II de la Comandancia del Ejército. Este Batallón sistematizaba las unidades de todo el país para tareas de inteligencia sobre grupos o personas consideradas subversivas, reclutando informantes civiles entre los familiares del personal militar o avalados por otros agentes, para la infiltración, seguimiento, secuestro, tortura y muchas veces, la desaparición final de los cuerpos. Entre el personal civil del Destacamento 124 -la SIDE de Brown al 100 de Resistencia- se encontraba su primastro Alberto Ormaechea, catalogado como Agente de Reunión en la nómina desclasificada recientemente por el Ejército a solicitud de la Justicia Federal.
 
Su madre, María Elisa Rodríguez de Carrió, fue Subsecretaria de Educación del Chaco desde el 7 de diciembre de 1978.
Además de la relación familiar-comercial con el Tte. Cnel. Ormaechea, era un secreto a voces que la Profesora “Lela” mantenía vínculos sentimentales con el coronel Oscar Zucconi, nada menos que Interventor Federal durante el mes siguiente al golpe de Estado y luego Ministro de Gobierno de Serrano. ¿Vale excusar suponiendo que, más que afinidad ideológica, existía afinidad en las sábanas para acomodarse con el régimen?

La Masacre de Margarita Belén se había perpetrado la madrugada del 13 de diciembre de 1976, a catorce meses del primer nombramiento de “Lilita” y dos años antes que la asunción de “Lela”. “Desaparecidos”, pero ni siquiera descompuestos, estaban entonces los cadáveres de los 22 militantes secuestrados, torturados y ejecutados en aquel “procedimiento” conjunto del Ejército Argentino, la Policía provincial y la SIDE. La prensa local y nacional comunicó que se había tratado de “un enfrentamiento con una banda de subversivos que intentó liberar a los detenidos mientras eran trasladados desde Resistencia a la Unidad Penitenciaria 10 de Formosa”. Fue tal la planificación, que el terrorismo de Estado tuvo la precaución de agregar prisioneros de otras jurisdicciones para “blanquear” el falso ataque de la falsa “banda” al falso convoy del falso “traslado”.
En 2001, los ex montoneros Dante Gullo y Horacio Verbitsky -crédulos del discurso de “mártir incorruptible”- acompañaron a Carrió en la conmemoración de la matanza. En ese acto, Gullo llegó a afirmar que la participación de Carrió en las esferas de poder de la dictadura chaqueña, se había debido a “errores de juventud”.

Por entonces, Verbitsky -Presidente del CELS- presentó una querella penal ante la Justicia Federal, la cual prosperó a partir la anulación de las leyes de “Obediencia debida” y “Punto final”, abriendo -en mayo de 2010- el juicio a ocho militares y dos ex policías que participaron de la “Masacre de Margarita Belén”.

En rigor de verdad, al entrar a la Fiscalía, Lilita tenía 21 años recién cumplidos y ni siquiera había obtenido el título de abogada. Hasta puede considerarse posible que haya vivido en la burbuja de la indiferencia y el desconocimiento o en el globo del temor. Pero, conviviendo casi 6 años con la jerarquía de los Poderes Ejecutivo y Judicial de la Provincia, ¿pudo desconocer los hechos aberrantes llevados a cabo por la dictadura? Y, consolidada la democracia, ¿pudo seguir temiendo para actuar sobre lo que tuvo a su alcance profesional en aquella coyuntura? En definitiva, ¿Carrió es cómplice o negligente?

Si de complicidades se trata, en junio de este año saltó una nueva acusación a la fundadora de la “Alianza por una República de Iguales” (sic) por parte de José Pirillo en el Programa “Vaca cubana” de AM 530, “La voz de las Madres”.
Pirillo empezó la entrevista recordando que en 1985 le compró el diario “La Razón” a Patricio Peralta Ramos, dejándolo como director y que, en la primera reunión de “Papel Prensa”, Héctor Magnetto le contó algunos entretelones de la  apropiación de la empresa mixta por parte de los diarios “Clarín”, “La Nación” y “La Razón” en connivencia con la Junta Militar. Y luego reconoció que, un par de años después, el CEO de “Clarín” lo presionó para que su diario continuara cumpliendo los acuerdos previos con la concluida dictadura, puesto que Jacobo Timerman, como director editorial de “La Razón”, publicaba los delitos de lesa humanidad que se habían cometido. Ante ello, Pirillo le solicitó hablar con la dueña y no con un subalterno, a lo que Magnetto argumentó tener el poder para decidir por Ernestina de Noble, siendo albacea de Marcela y Felipe desde que hizo la gestión para conseguir a los chicos ante el propio Videla.
El entrevistado aclaró que en esa oportunidad empezó su “Vía Crucis”, porque ante su negativa, tuvo que avalar una deuda preexistente de “La Razón” de u$s 5 millones y sufrir lobbys y distintos “aprietes”, acentuados cuando se publicó sobre los Graiver, los hijos de Noble y de Magnetto. En 1987 le tomaron el diario hasta su quiebra, sacándole las acciones de “Papel Prensa”. Pirillo denunció que el Grupo “Clarín” compró a sus propios abogados y al síndico de la empresa, además del juez de la causa.
Para puntualizar sobre la chaqueña, si bien no prueba nada, es insoslayable tener en cuenta que Alejandro Carrió -primo de “Lilita”- integra el buffette de abogados del CEO y de la dueña de “Clarín”. Asimismo, debe hacerse hincapié en lo manifestado por José Pirillo sobre el final del reportaje y confirmado en la declaración ante Bergesio -el objetado juez de la causa del ADN-, afirmando que, oportunamente, Magnetto le pidió por favor que dejara de publicar notas sobre el tráfico de bebés que se producía en el norte del país, porque eso los afectaba a él y a su señora esposa, por cuanto los hijos que él tenía, también adoptivos, los había conseguido a través de la intervención de su amiga personal Elisa Carrió. ¿Es el motivo que llevó a Carrió a oponerse firmemente a la toma de muestras de ADN a Marcela y Felipe Noble Herrera?

En 1989, sumado al discurso de la antipolítica tras el fracaso de Alfonsín, José Alberto David Ruiz Palacios había formado “Acción Chaqueña”, un partido provincial recolector de nostálgicos: fachos o indiferentes, pero gorilas. Aquel coronel cordobés que fuera Interventor Federal del Chaco entre 1981-83 luego de desempeñarse como subsecretario en el siniestro Ministerio de Interior de Albano Harguindeguy, había sido elegido Intendente de Resistencia del ’89 al ’91. Nacía la democracia noventista, la de los apoyos electorales a Bussi en Tucumán, Ulloa en Salta, Rico y Patti en Buenos Aires…
Aprovechando las privatizaciones del tándem Menem-Cavallo, en 1990, la abogada Carrió fue apoderada de “Telecom” en Corrientes y Chaco con atribuciones para negociar operaciones hasta por u$s 10 millones. Además operaba como martillera de la empresa, encargándose de dirigir las ejecuciones a los usuarios morosos. Por supuesto que no fue la única que se prendió de los frutos podados por el “Primer Mundo” -al cual se fabulaba ingresar- haciendo leña del árbol caído.
En 1991, el médico radical Rolando Tauguinas ganó la gobernación por “Acción Chaqueña” con importante aporte de votos de la casi extinguida UCR y apoyado por algunos cuadros desertores del justicialismo. En realidad, el ex Ministro de Salud de la dictadura había sido postulado porque Ruiz Palacios no contaba con los años de residencia exigidos por la Constitución Provincial y debió conformarse con encabezar la lista de diputados, ejerciendo la Presidencia de la Legislatura chaqueña con anuencia de la UCR. La misma UCR a la cual se sumaría Elisa Carrió, hasta ese momento abogada, autoridad de la multinacional empresa privada y docente universitaria sin desplegado compromiso social, político ni partidario.

A todo esto, el radicalismo chaqueño comandado por Luis Agustín “Bicho” León cargaba una pesada mochila de derrotas. El bioquímico balbinista había perdido los tres comicios para Gobernador de los cuales participó, aunque siempre lograba colgarse de cargos pocas veces electivos sino ocupando la banca que correspondía a la primera minoría en tiempos en que los representantes en la Cámara Alta eran nominados por las legislaturas provinciales. Tal fue así, que ostenta haber sido el único Senador Nacional desde el ’73 hasta el golpe de Estado y durante otros 18 años ininterrumpidos a partir de la apertura de 1983. Todo un récord al que no pocos acusaban de contubernio con el peronismo provincial, pero, lo más probable es que se haya tratado de ineficacia para conseguir adherentes ya que tenía ambición de poder, demostrada, por ejemplo, cuando enfrentó a Raúl Alfonsín en los comicios internos nacionales de la Unión Cívica Radical.
En 1994, trascendiendo que se había postulado en reemplazo de su padre con cáncer, “Lilita” Carrió fue Convencional Constituyente Nacional por la UCR. Ya exteriorizaba asombrosas reacciones pueriles al debatir con la santacruceña Cristina Fernández: puede decirse que se trató de un caso de “animadversión a primera vista”. Durante aquella reforma -que, entre otras cuestiones, establecía la posibilidad de una reelección presidencial sucesiva y otras alternadas-, la rubia abogada chaqueña renegó de la vieja amistad de su padre enfermo y destruyó mediáticamente al ex Presidente Alfonsín, fustigando el conocido Pacto de Olivos con Carlos Menem.
Entretanto, un dirigente del interior de conocida militancia en la Juventud Peronista que había sido Diputado Provincial -también sin alternancias desde el ’83 hasta el ’95-, comenzó a crecer desde Renovación y Cambio hasta ganarle la conducción del radicalismo al Movimiento de Afirmación Yrigoyenista de León.
En 1995, se renovaron las devoluciones de gentilezas. Ángel Rozas asumió la gobernación en balotaje -tras perder la Primera Vuelta frente al ex Gobernador justicialista Florencio Tenev- con la contribución electoral de Acción Chaqueña.

María Elisa Rodríguez de Carrió, no demoró en retornar a la función pública junto a varios burócratas provenientes de Acción Chaqueña y otras fuerzas menores que también se habían volcado electoralmente. La madre de “Lilita” fue Secretaria de Desarrollo Social nombrada por Rozas. “Lela” Rodríguez estuvo implicada en graves casos de corrupción y, hasta la fecha, no ha aclarado el destino de fondos de su cartera que terminaron en la renuncia del Vicegobernador Miguel Pibernus, acusado de autorizar negligentemente los despachos mientras que el gobernador se hallaba de turismo oficial en el Friuli. ¿Cama, culpa o casualidad?
Luego de los comicios complementarios denunciados como inconstitucionales, asumió la vacante el entonces Ministro de Gobierno, Roy Abelardo Nikisch, discípulo y compoblano del renunciante Pibernus. “Lela” Rodríguez continuó en el cargo. Recién a mediados de 2010, la Cámara Segunda en lo Criminal encontró culpable a Pibernus en 60 de 62 casos de “peculado de caudales públicos, pero la sentencia impuesta fue leve: tres años de prisión en suspenso e inhabilitación absoluta para ejercer cargos públicos, además de obligarlo al cumplimiento de ciertas “reglas de conducta” y “servicio comunitario” personal o por terceras personas, debido a su avanzada edad.

Al tiempo que el abogado pinedense Ángel Rozas empezaba su primera gobernación, “Lilita” asumía como Diputada Nacional también por el Chaco y representando a la UCR. Es necesario aclararlo porque Carrió tuvo más variaciones de posturas que de partido y más cambios de partido que de residencia. Desde la Cámara Baja, consolidó una juvenil actitud irreverente y rebelde,  apostando a crear una imagen de integridad y temperamento que le pagó buenas fichas proyectándola electoralmente.

ContinÚa en:
  CARRIÓculum Vitae II

Ab INITIO usque ad FINIS cum MEMORÁNDUM

10 comentarios:

manuel el coronel dijo...

Una de las mejores anécdotas de la Naranja es esto de justificar su actuación como funcionaria judicial de la Dictadura (muy distinto a ser Juz en la dictadura) es esta de que si no lo hubiese hecho, se hubiese matado en un accidente de auto que sufrieron sus amigos en un viaje, que claro, no pudo hacer.

Lucho Hernando dijo...

No menos que asombro al leer cada una de las menciones efectuadas en este relato tan vivido, decirle personalmente a Carrió que no era de mi agrado sus posturas sin haber sabido realmente de todo esto, me hace sentir mal, porque muy distinta hubiese sido mi actitud al decirle algunas cosas. Gracias Adán!!

Enrique dijo...

A la pucha. No sabía que en este foro borraban los comentarios.
La verdad que tu versión de la historia parece que fue contada por pinocho.
Repito, el juez Zaffaroni fue juez de la dictadura y mirá donde está.
Suerte que se murió Kirchner. Pronto se acabará el afano en este país.

Adán De Ucea dijo...

Enrique, suponiendo que fuese un foro, el escenario sería para exhibir buenos parlamentos. Y como yo vendría a ser el Director, tal vez los dejaría si agregaras fundamentos a tus prejuiciosas condenas.

Zaffaroni fue Juez Nacional y Correccional desde 1975 (edad: 35 años) y quedó congelado en la Cámara de Sentencia hasta el '84. ¿Pretendés que debió renunciar? Con Alfonsín pasó a la de Apelaciones, siempre del Crimen. Y Kirchner lo nominó para la Suprema Corte. No es un detalle.
Carrió no era ni abogada cuando la designaron a dedo en la Fiscalía de Estado, y apenas recibida (edad: 22 años) entró al Superior Tribunal de Justicia (la CSJ provincial).
No da lo mismo ser Juez de Carrera iniciado en democracia que ser funcionaria (Asesora) sin concurso (de facto) de la dictadura.
Respecto a lo de Pinocho, te aseguro que el muñeco de madera tiene imágenes de pruebas y audios testimoniales. Y sobre lo de Kirchner, nada, esa alegría te pinta de espíritu.
El afano se acabará? Ojalá, es lo que cualquier argentino bien nacido desea. Pero se acabará con Macri, Duhalde, Carrió, De Narvaez, Morales...? Permitime dudarlo. Saludos.

Anónimo dijo...

POR QUE EN VEZ DE OCUPARSE DE LA VIDA DE CARRIO,NO SE DEDICAN A INVESTIGAR LA VIDA DE LA PAREJA PRESIDENCIAL,QUE TAMBIEN ACTUARON EN ESA EPOCA Y SALIERON ILESOS?NUNCA ESTUVIERON PRESOS,SE CASARON APURADOS Y HUYERON A SANTA CRUZ POR QUE SI NO NO LO ACEPTABAM,HAY FOTOS QUE DEMUESTRAN LO QUE DIGO;DONDE ELLOS TAMBIEN FORMARON PARTE DEL CLAN DE LA DICTADURA...Y EL DIPLOMA DE CRISTINA...SABEM DONDE ESTA...NUNCA TERMINO SUS ESTUDIOS..

Adán De Ucea dijo...

Don/ña Anónimo/a: Noto que cunde el modus operandi carriotista de injuriar sin pruebas.
1) Me ocupo de lo que quiero e investigo lo que se pretende ocultar. 2) Le agradezco considerarla "pareja presidencial". De ese modo, no deja Ud. de reconocer que Néstor está vivo en la memoria y en la lucha nacional y popular. 3) Actuaron como cualquiera en esa época, ¿o había que invernar 7 años? Y nadie salió ileso: todavía hay resabios de aquellos años (léase), ahora si se refiere a que no los asesinaron: fuimos 30 millones los sobrevivientes. 4) Hay registros de prisión de NK en La Plata y, de ambos, en Santa Cruz. 5) Y quiénes no los aceptaban si no se casaban de apuro? O necesita chusmear? Mire que Máximo no es sietemesino, eh. Llegó demorado. 6) Y si huyeron, habrá sido que estaban amenazados. Sino, no se huye, y lo dijo Ud. 7) Ya que menciona fotos, le sugiero que lea el artículo completo del diario santacruceño "Los Andes" y no se deje llevar por los títulos y, menos aún, por los exordios de la prensa canalla. Le aclaro que esa foto con el Gral Guerrero data de 1982: y sí, Néstor Kirchner fue parte del 90% de la sociedad civil que inicialmente apoyó la incursión a Malvinas. 8) Y siguiendo con imágenes, le mando una foto de, nada menos, el diario "Clarínete", para que se saque las dudas sobre la condición de abogada de la Presidenta: http://edant.clarin.com/diario/2007/10/02/elpais/p-00701.htm
Saludos.

Ivan dijo...

Cuantos comentarios! Éxito total macho! Mira que hay tecnología para difundir, pero ni así. El contenido tiene que atraer en algun sentido, proba con eso... No hay q subestimar a la gente...

Anónimo dijo...

Josep Broz dijo...

Ivan, hvala za vaš korisne priloge i čestitke brončana medalja!
Briga za vas. Pozdravi.

patri dijo...

Bien por estos datos esclarecedores.Ahora entiendo un poco mejor sus comentarios sobre los (sus)hijos de Ernestina.Y lo de no revolver el "pasado".Tb reconozco q esta señora de "extraño perfil",traé desde pequeña una pesada historia familiar.(militares,traiciones amorosas,negocios c/genocidas,etc)
Si alguna duda me quedaba sobre la "extraña mística"....ya no la tengo,Gracias Adan.

Liliana dijo...

Bueno, ahí estuve viendo el decreto. Para que nadie diga que son inventos para perjudicar a la megalómana de marras!!

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