Carta de la Presidenta de la Nación Cristina Fernández a Ricardo Darín



El Calafate, 5 de enero de 2013

Estimado Ricardo Darín:

De mi consideración,

Quiero en primer término felicitarlo una vez más por su trayectoria artística y por haber dado al cine argentino memorables actuaciones. Entre otras, El Secreto de sus Ojos y un Cuento Chino me parecen interpretaciones, sobre todo esta última, que no sólo evidencian su enorme talento sino que han logrado premios y reconocimiento internacional a nuestro cine.

¿No sé si sabe que soy una cinéfila total?

Pero bueno, como usted imaginará no le envío la presente sólo para comentarle la cartelera cinematográfica. Si. Acertó. He querido escribirle luego de leer en varios periódicos del día de hoy sus inquietudes e interrogantes: “Declaraciones sobre política del protagonista de la Luz de tus Ojos. Darín: Que alguien me explique el crecimiento patrimonial de los Kirchner”, titula hoy Clarín en página 24. Se ve que quien escribe la columna, que por otra parte no tiene firma, no ha visto sus películas, no por lo menos la que yo considero una de las más lindas, porque confunde el título. Vio. Nada que ver.

No quiero apartarme de una de las cuestiones centrales de sus preocupaciones: “Que alguien me explique el crecimiento patrimonial de los Kirchner”.

Es obvio que, por razones de público, notorio y doloroso conocimiento, - esto último por lo menos para algunos argentinos -, la única que le puede responder soy yo, Cristina. Y es precisamente una de las razones que más me movilizaron y decidieron a hacerlo. Es tan difícil que alguien que no está pueda defenderse que usted entenderá los motivos por los que le escribo.

Ricardo, permítame llamarlo por su nombre de pila como usted lo hace conmigo en su entrevista en la revista Brando, porque es más amigable y aleja toda posibilidad de pelea y confrontación que tanto parecen afectarlo. No quiero imaginar cómo se sentiría usted si alguien llevara carteles escritos por la calle insultándolo, deseando su muerte o festejando la de su compañero de toda la vida como me ocurre a mi en algunas manifestaciones opositoras. ¿Nunca vio alguna? Seguro que sus múltiples ocupaciones y compromisos propios de un artista exitoso le restan tiempo para una observación más completa de la realidad, pero no se preocupe, tampoco es culpa suya, seguramente los medios que usted lee no publican esa información.

Pero sigamos con el tema del crecimiento patrimonial. Quiero decirle que no ha habido funcionarios públicos, sean políticos, gobernadores, legisladores, intendentes, jueces o jefes de gobierno más denunciados penalmente e investigados por la justicia argentina en materia de enriquecimiento, que quien fuera mi esposo y compañero de toda la vida, y quien le escribe. No sólo se investigó a fondo sino que también se designó al cuerpo de peritos de la Corte Suprema de la Nación para que realizara pericias contables, que duraron meses, y concluyeron que no se había cometido ningún acto ilícito, lo que obligó al juez a desestimar las denuncias.

Nunca en toda la historia política de la Argentina se ha podido acceder a las Declaraciones Juradas de un funcionario público con mayor facilidad, frecuencia y publicidad que a las de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.

Ríos de tinta, fotografías, y todo lo que uno pueda imaginar en torno a una Declaración Jurada. Lo desafío a que intente encontrar lo mismo de algún funcionario público opositor ma non troppo, juez, gobernador, legislador o intendente.

Mire Ricardo, sin ir más lejos hoy otro diario, La Nación, propietario de la revista Brando donde usted formuló las declaraciones que llamaron mi atención, publica en su página 16 un reportaje al Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli. No sólo me enteré de que mantiene sus ahorros en dólares (está en todo su derecho a hacerlo) sino que cuando el periodista le preguntó por el monto de sus divisas, se rehusó a contestar y declaró que el monto figura en su Declaración Jurada, que es pública. En un apartado de la nota los periodistas se se muestran luego sorprendidos porque además, cuando pretendieron acceder a la información, no se les permitió hacerlo.

Nadie parece preocuparse por ninguna otra Declaración Jurada que no sea la de “Los Kirchner” (sic). Sólo se conocen fotos de las casas en que vivíamos nosotros, y ahora habito solamente con mi hija. ¿Se publican fotos de las casas de gobernadores, jueces, altos magistrados, intendentes, concejales, legisladores actuales o de mandato cumplido? Sin embargo todo el país conoce mi casa, la de Rio Gallegos, y a pesar de que a pocas cuadras y en el mismo barrio viven dos legisladores de la oposición en casas mucho más importantes que la mía, nunca se vio una foto. ¿No le parece raro, Ricardo? Ni hablar de mi casa de El Calafate. Vio que los medios nunca van al Delta, Punta del Este, Miami. ¿Es extraño verdad?

Siempre me pregunto por qué siguen también la vida de mis hijos, dónde van, con quién, y nadie parece preocuparse de la vida rumbosa que esposas, hijos, hijas y otras yerbas de otros políticos llevan adelante en fiestas y viajes permanentes que parecen no tener fin. ¿No le llama la atención? Me parece que las personas con tantas inquietudes e interrogantes deberían observar estas cosas. Pero sabe qué, después de todo, el haber sido y seguir siendo los únicos funcionarios públicos observados y fotografiados con tanta tenacidad, nos ha permitido demostrar que vivir en un país donde el único político investigado es el Presidente (o la Presidenta, como me gusta decir a mi), significa que vivimos con la más absoluta libertad. Eso sí, con la información más retaceada sobre otros funcionarios.

Sería bueno, sano y transparente para el sistema democrático si todas las Declaraciones Juradas de gobernadores, intendentes, jueces, magistrados, ministros de la corte, estuvieran a disposición de toda la sociedad, publicadas, analizadas y publicitadas como siempre lo son las de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.

Usted quería que alguien le explicara. Ya se lo hemos explicado a la Justicia y a peritos de la Corte. Descarto, Ricardo, que usted confía en la Justicia. Usted mismo fue acusado y detenido por un juez en marzo de 1991, por el delito de contrabando de una camioneta que ingresó al país con una franquicia especial para discapacitados. Perdón, no le deseo el mal a nadie, pero menos mal que no estábamos “Los Kirchner” en el gobierno, o hubiera sido considerado una persecución política. ¿Lo recuerda? La verdad yo lo había olvidado, con tantas cosas en la cabeza, pero hoy entré a clarín.com y leí la nota “Un fallo benefició a Darín”, algunos de cuyos párrafos le transcribo:

Los jueces de la Sala A de la Cámara, Nicanor Repetto y Edmundo Gendler, consideraron que por el paso del tiempo la acusación contra el actor está prescripta. Pero se preocuparon por aclarar que el actor sabía que estaba comprando la camioneta en forma irregular.
"Debe descartarse bajo todo punto de vista la buena fe de la compra", apuntaron los jueces. Y advirtieron que el actor "tuvo una actitud claramente responsable".

Lo que leí y me llamó la atención en la entrevista de Brando, es su convocatoria a una reconciliación. Y disculpe si le digo que soy yo la que me gustaría que explicara que significa para usted “reconciliación” (no se sienta presionado o intimidado, si prefiere no hacerlo está en todo su derecho). Porque no vivimos en un país niño, como ha dicho usted y es el título de la nota de la revista Brando, sino en un país democrático donde cada uno es libre de decir lo que se le de la gana, y le aclaro que me encanta vivir así y no como lo hicimos durante los años de la dictadura. Por eso, ¿Cómo llamaría usted a un país donde nadie hablaba excepto las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo? Si este es un país niño, ¿aquel qué sería, un país in vitro?

Sigamos con el tema de la reconciliación. Me interesa saber a que qué se refiere. ¿A los juicios de lesa humanidad? Porque ha habido alguna jerarquía eclesiástica que se ha referido a terminar con los juicios por la memoria, verdad y justicia utilizando justamente el término “reconciliación”. O tal vez usted se refiera a que me reconcilie con quienes me desean la muerte, festejan la de Néstor o les gustaría destituirme. ¿No sería mejor pedir que cesen los insultos, las agresiones, los golpes a periodistas o la falta de respeto a la voluntad popular?

La palabra “reconciliación” goza de múltiples acepciones. ¿Con quiénes deberíamos reconciliarnos? Porque créame, no estoy peleada con nadie, aunque sí es público y claro que existen diferencias de pensamiento con respecto a nuestro proyecto de país, políticas públicas, la memoria, verdad y justicia... y eso es vivir en un país democrático. No ponerse de acuerdo también es un derecho, como lo es resolver de acuerdo a la voluntad y responsabilidad que el voto popular le ha asignado a cada uno, sin la menor soberbia, simplemente con la responsabilidad que me otorga la Constitución Nacional.

Usted define que el problema de nuestro país es la falta de “tolerancia”. Hubo un tiempo en que yo usaba esa palabra, sin embargo me di cuenta de que la significación de tolerar, era algo así como que te aguanto porque no me queda otro remedio, entonces decidí cambiarla por “aceptación”. Aceptar al otro, al diferente, al que piensa y actúa diferente. Piénselo, es más positivo que tolerar.

¿Recuerda usted algún otro momento del país con tanta libertad, libertad de palabra, de pensamiento y de acción?¿Recuerda usted que se haya tratado a un Presidente de la Nación como se me trata a mi desde medios, dirigencia opositora, etc.? No crea que me molesta, yo he vivido cuando era joven otro país que era el que cantaba Charly cuando decía “Los que están en los diarios pueden desaparecer, los que están en la radio pueden desaparecer, los amigos del barrio pueden desaparecer, pero los dinosaurios van a desaparecer”. Afortunadamente ya no estamos en esa etapa del país, aunque algunos dinosaurios resisten, atacan, impiden y algunas cosas peores. Estoy segura de que a usted los dinosaurios tampoco le gustan.

No lo distraigo más. Usted se preguntará y esta mujer, con todo lo que tiene que hacer, se ocupa de escribirme... Y debo reconocer que soy un poco cholula y usted es uno de mis actores preferidos. Hoy es sábado 5 de enero, víspera de Reyes, estoy en El Calafate, leí los diarios y me pregunté, por qué no explicarle a Ricardo Darín, algo que lo tiene tan preocupado.

Con todo mi respeto y admiración.

Cristina Fernández de Kirchner
Presidenta de la Nación Argentina


P.D.: Podría haberle contado también como se encontraba nuestro país en mayo de 2003 cuando Néstor Kirchner asumió con apenas el 22% de los votos, pero como nunca lo había escuchado hacer declaraciones políticas antes, en su extensa y exitosa trayectoria, supongo que debía estar más de acuerdo con el otro país que con este. No lo tome como reproche, está en todo su derecho. Ah! Me dijeron que su nueva película, un thriller (le aclaro que me encantan), es muy buena y desde ya me atrevo a recomendarla. Atentamente y con la misma consideración de siempre.


Autorreferencial y entrópico: Sobre Scioli, otros y otras


El 1º posteé un balance con proyección: Feliz 2013 para empezar a redondear la Década Recuperada,
sabiendo que el 2015 está lejos, aunque lo suficientemente cerca como para ir previendo emergentes, probabilidades e impactos.

La idea original pasó por compartir las estimaciones a trazos gruesos que habíamos elaborado -con la Agrupación en 2011-
sobre la conformación de ambas Cámaras del Parlamento Nacional apuntando a 2013 y 2015. Creo oportuno manifestar que
quedé perturbado tras agregar algunas consideraciones sobre Scioli. Quedé dudando sobre la pertinencia de haberlo referido,
tal vez resultando funcional a quienes lo impulsan a escena (cuestión bosquejada en la nota) y que son -precisamente- sectores
sociopolíticos y corporativos que no me/nos representan. Y, más que nada, recelé de las consecuencias de quedar -en cierta
forma- pegado al motonauta, a quien dejé claro que no es lo que prefiero. Y sí, confieso que me hizo ruido mandar el posteo.
Tal vez por eso, en mi ámbito cotidiano como en este Blog, en Facebook y en Twitter, invitaba a leer y objetar, indicando que
no quería “audiencias redundantes” sino otras miradas. En las redes -aprovechando la ocasión de las fiestas- compartí la nota
agregando que “me quedé sin petardos” o proposiciones similares y con gancho, buscando provocar reacciones contrapuestas.

Es parte de mi estilo la chicana y el petardeo. Lo sé y no me incomoda. Tampoco abuso de ellos y evalúo lugar y circunstancias
aunque no califico las pertenencias ideológicas ni idiosincrásicas de los/as intervinientes para especular sobre la conveniencia.
Es decir, son recursos que adopto con peronistas, transversales, apartidarios, opositores, caceroleros,… así como -a menudo
y en cualquier medio- los recibo también provenientes de emisores con distintas posturas políticas o encubierta. A esta altura,
 prácticamente nada resulta patrimonio exclusivo de nadie y casi nadie es inmune ni está habilitado para condenar a los demás.



La cuestión es que al menos uno de los/as visitantes, Oscar Cuervo, intervino aportando un comentario con los reclamados
cuestionamientos y me mostró otro modo de ver las cosas, lo que le agradezco francamente -porque esa era la intención de
la nota- y lo copio abajo para facilitar la lectura a quienes no linkeen el posteo aludido. El único que había subido este año.



Ver previamente una saga de tweets, incompleta porque algunos quedaron excluidos del diálogo en este “Estado de Twitter”
y otros un poco a destiempo por mi cansancio que no pudo seguir el ritmo, puede orientar un poco la idea del posteo anterior.



Atendiendo al comentario, ¿cómo no agradecerle a Cuervo y a los/as compañeros/as del Partido Justicialista y del Frente Grande
con quienes intercambiamos pareceres, de hecho siempre más positivos que las interacciones con apartidarios/as. Al menos,
para mí. Y hete en las observaciones de Oscar algunas causas del ruido percibido por haber aludido a DOS. Quizás, motivo de la
desincronización del reloj biológico hasta que nos tomamos dos días en familia a la orilla del Bermejito y logré ponerlo en hora:




  
A continuación trataré de repensar lo expresado, desde otro lugar y a la vez introspectivamente, procurando capitalizar aportes:


1) “La reivindicación de una identidad peronista permanente que a veces se acompaña
de una puteada a la ‘progresía oficialista que usufructúa de un poder prestado’ creo que
está en el meollo de las contradicciones más agudas de la política argentina actual. Mucho,
pero muchísimo más que discutir el formato de 678 o los exabruptos de Lucas Carrasco.”

Sobre la contradicción, estaría genial ir a las “puteadas” puntuales, pero para ello debería saber a cuáles se refiere. ¿De cuáles
debo hacerme cargo de fundamentar motivos? ¿O hay que “abroquelarse peronísticamente” aplaudiendo exabruptos y el maíz
que algunos funcionarios tiran habitualmente a los cerdos? O acaso, ¿nunca “puteo” a compañeros y compañeras peronistas?
Y sí, aplaudidor no soy. Si bien trato de no ser indiscreto sacando los trapitos al sol -pues aprendí del General a lavar y orearlos
en casa-, planteo objeciones y alternativas a determinaciones y posiciones de funcionarios ya sean peronistas o transversales,
sin especulaciones. Por supuesto que quienes interactúan conmigo conocen holgadamente que aplico chicanas a discreción.
Lo hago usualmente porque la progresía transversal se presta. Y, si encima es de la metrópolis, me cautiva observar prejuicios a
ambos lados. No soy funcionario ni creo tener más responsabilidades que cualquier ciudadano que se expresa personalmente o,
como en esta ocasión, en las redes sin siquiera dejar constancia de la Agrupación -peronista y local- que me identifica e integro,
pretendiendo ganar libertad para criticar a quien sea sin afectar a otros. Me expreso en mi nombre. Desde una posición, claro,
pero generalmente en primera persona. Por lo tanto, las adjetivaciones que pretenden encasillar resultan eludibles. De algunas
me hago cargo y otras resbalan, sobre todo cuando contradicen manifestando lo mismo que pienso. Y no pocas veces ocurre.

Mientras, desde la Línea “Aire y Sol” aplican sistemáticamente la metodología del consenso con quienes no tomaría un café
ni jugaría al Futsal, o dialogan mediante imágenes -encima- con símbolos y significaciones que tampoco me identifican: ¿cuál
fue el sentido -y más me cuestiono el motivo- de coincidir con la Sociedad Rural, Clarín, La Nación y el PP vernáculo
(el PRO Peronismo de Macri-Ritondo y de De la Sota-De Narváez entre otros)? Y sí, me hizo ruido. Todo en primera persona.
Y lo del sentido y el motivo por haber atendido a DOS no surgió accidental ni inadvertidamente, al contrario, fue exteriorizar
la entropía (en cualquier acepción): como magnitud de energía inutilizable, de caos o grado de desorden, de duda múltiple…
Si no viste el título, no brames. Avisé que el post es “autorreferencial y entrópico” y, además, sin terapeuta a mano. En esta
coyuntura, más que un millón de amigos necesito una patota de “psicosociólogos”, anche no de politólogos de la Gran UCA…
 O acaso, ¿está todo apto, en orden, agradable y con certezas? Si es así, pido la fórmula. Y esto tampoco es falta de reflejos:
aclaro que no escribí “orden, certezas y fórmula” sin darme cuenta que da pie a la chicana de quienes fustigan esa parte de la
“identidad peronista”. ¿Cómo será valorada la “identidad peronista” para que alguien -con un criterio que respeto y algunas
veces me prendo de las sogas que tira- la saque a relucir cuando yo había propuesto “valorar la Realidad Efectiva”? Y no son
equivalentes. Si solamente la realidad efectiva “que debemos a Perón” caracterizara la “identidad peronista”, dejando de lado
los fundamentos doctrinarios, el leit motiv y el germen, la metodología, la organización, el despliegue territorial, la mística
y quintaesencia (para algunos/as: dogma, verticalismo, aparato, demagogia,… ya no populismo, que hace un tiempo es mejor
visto y menos bastardeado al menos por los sectores transversales del FpV) y otros rasgos distintivos -aunque no privativos-
del innegable eje del Movimiento Nacional y Popular durante setenta años, no sólo sería parcial sino constituiría un absurdo,
dado que, ninguneando al resto, la “realidad efectiva” carecería de cuerpo y espíritu. Carecería de posibilidad de concreción.


Con lo sí puntual respecto a 678 y Carrasco, compagino algo aunque temo que la extensión de la nota se saldrá de cauce:

 678: Invito a clicar el tag “Gvirtz D” (11) en la barra lateral de “Referencias” para evaluar con argumentos si: recordar a “PPT”
hasta el 2009, opinar que (menos, TV®) la productora baja líneas que no estimulan debates -ergo: coartan construcciones-,
notar la ostensible escasez de peronistas en los paneles y entre los/as invitados/as, conjeturar que Gvirtz -no todo el equipo-
se alineó por la billetera como hace la gran mayoría del espectro mediático sea donde fuere y que no amerita que los talibán
del 678erismo  lo consideren un incondicional defensor del modelo sino un mero socio ocasional, parangonar esas sospechas
con ciertas corrientes transversales que hoy están y mañana ¿quién sabe? y por ello no bajan al barro ya que persisten -a una
década de kirchnerismo- catalogando al peronismo de modo gorila llamativamente similar al trotskismo y el conservadurismo
que tanto critican, y, otras posturas adoptadas en las redes virtuales o en la militancia territorial, se contradicen con considerar
a los programas de la productora “Pensado para Televisión” positivos a la hora de desglosar la manipulación de información por
parte de los multimedios aunque, como corresponde, lo hagan sólo sobre los medios opositores al actual gobierno nacional y
popular, o que su inclusión haya sido oportunamente relevante. Insisto, ni yankee ni marxista, ni aplaudidor ni gorila: peronista.

Carrasco: Al guante de Carrasco también lo recojo porque, no obstante no tener etiqueta en este blog -si te interesa podés
recurrir a “Para Ucear” en la barra lateral-, le dediqué unos posteos con las tarlipes infladas ante sus posturas de la Inquisición
Agnóstica que mezclan la Biblia y el calefón, por lo que más que a aportar tienden a piantar apoyos y generar “crispación”. Es la
pléyade de los Le Corbusier de la destrucción, tal caractericé -con postura similar cuando lo de Boudou/Filmus/Tomada- en un
cruce (virtual) con Dante, el hermano de la López Foresi.  Así como yo -la nota se titula “autorreferencial” si no lo viste- acabo
de aclarar que hablo en primera persona para no ejercer representación de nadie ni nada, sé que Carrasco -o Dante y demás-
tiene “jerarquía” cuasi off shore y borderline, entonces tampoco se manifiesta en representación de nadie ni de nada, aunque sí
tiene un espectro más amplio. Basta ver que este blog no es “el que la tiene más grande” ya que apenas recibe 10 a 12 mil visitas
mensuales -con una nota cada dos días y medio- lo que superó con creces mis intenciones y sorprendió la falta de expectativas
al abrirlo. Estoy convencido que “República Unida de la Soja” -aunque desconozco cuantas visitas promedia- resulta muchísimo
más difundido que este, y, por lo tanto, tal vez debería estar algo más condicionado y con algún filtro… Anteayer, el “Diario
Concordia” lo ubicó 4º entre los blogs más influyentes de Hispanoamérica, aunque al linkear el ranking de ebuzzing sólo 
encontré a “Apuntes para la República Unida de la Olla”… No obstante reconozco haber buscado por arriba pues no tenía tiempo
y sí señal interruptus... Creo oportuno advertir que ahora opino con el diario de ayer. Hace tiempo que no leo-miro a Carrasco.

En definitiva, si hay que aplaudir la foto de Verbitsky con Carrió, a Borón agitando con la ¿Base del Comando Sur? en el Chaco,
la plancha y los exabruptos a repetición de Abalito y otros/as, las leyes que de progresistas tienen nada, o todas y cada una de
las medidas oficiales sin cuestionar, avisen, eh. Pero, ojota, suena demasiado vertical y disciplinado. Demasiado pejotista, bah…


2) “Moyano es un fenómeno típicamente peronista, de igual
manera en que lo son Scioli y Massa, Insfrán y Alperovich.”

Antes que nada, recordemos que Gildo Insfrán pertenece al Partido Justicialista al menos desde la Apertura de 1983 y que
el ingreso de Daniel Scioli a la política es harto conocido. Ambos casos, y más aún el marplatense Hugo Moyano, pueden
enlazarse a lo ya expresado tangencialmente en la mentada nota: “Tengo el beneficio y la simultánea desventaja de ser
peronista. ¿Qué significa? Que cuento con el plus de pertenecer al Movimiento Político que, prácticamente de manera
excluyente, modificó de raíz a las estructuras establecidas. Ora para beneficio de las mayorías, ora para su perjuicio…”

José Alperovich se inició políticamente en el Partido Socialista y electoralmente en la Unión Cívica Cívica Radical hasta
que el cuestionado gobernador tucumano -Julio Miranda- lo bendijera para la sucesión. Asimismo, Sergio Massa comenzó
a militar en la Unión de Centro Democrático y se incorporó al PJ en el ’96 de la mano de Barrionuevo. Es decir, sean las
judías que fuesen y sin prenderme de la disquisición sobre legumbres, no jodamos: “en todas partes se cuecen habas”…

Ahora, la parcial subjetividad que lleva a equiparar “realidad efectiva” con “identidad peronista” es congruente con sostener
que “Moyano es un fenómeno típicamente peronista, de igual manera en que lo son Scioli y Massa, Insfrán y Alperovich”. Y
sí, para tal criterio de la indefinible “identidad peronista” es probable que así lo sea, sustentado por el concepto filosófico de
fenómeno (aspecto que las cosas ofrecen ante nuestros sentidos). Y seguramente, desde el mismo enfoque, se considere a
Néstor Kirchner y a Cristina Fernández como fenómenos en el sentido vulgar (suceso extraordinario) o hasta físico-químico.


3) “Y si en 6 meses Massa, Insfrán o el propio Scioli se ponen al frente de la restauración
de la normalidad argentina (la Argentina claudicante) o si como Moyano los vemos
pasear por TN diciendo el guión permanente del Grupo, no creo que la sorpresa nos dure
más de 10 minutos. Y, como vos hablás de posibilidad, te digo que no nos sorprendería
porque en el fondo sabemos que los mencionados PUEDEN LLEGAR A HACERLO…
Por las mismas razones que Menem, un peronista paladar negro, pudo hacerlo.”

Posiblemente, Oscar Cuervo (creo que es capitalino) conozca mejor la situación de la Provincia de Buenos Aires o, por lo menos,
lugares turísticos y el GBA como para emitir opinión más precisa acerca de Massa y Scioli. [No puedo dejar pasar -siguiendo la
onda de la adivinación- que estimo que quienes dan perspectivas de eventual proyección a +SA que trascienda la PBA en 2015,
deben estar encapsulados mediáticamente o fumando escarola sin tostar]. Así como yo -desde el Chaco- probablemente me
aproxime con más certeza a la de Formosa para percibir cuánto hay de relato demonizador -o encubridor o auspiciante- sobre
Insfrán. Da para largo y no redundaré, aunque invito al tag “NEA” (31) o a buscar Insfrán+Formosa en la ventana “Para Ucear”. 

Sigamos brevemente con Me#em (sí, ando cabulero). ¿Por qué es paladar negro? ¿Por su prisión en Las Lomitas o por la gestión
neoliberal y privatizadora -colonial y entreguista- de los ’90? Pregunto para saber cuál es el pedigrí que se tiene en cuenta…  
Oportunamente consideré que mi posición, para nada determinante ni inmutable, resultaría clara. Lo que menos imaginé es que
valdría calificarme como Sciolista, me#em-duhaldista, pejotista y demás enrostrados epítetos. Aprovechando las vacaciones,
seguramente compartiré acá algunas reflexiones sobre los “muertos en el placard” que nos recriminan a los peronistas, en tanto,
apartidarios, progresistas de innúmeras expresiones políticas, liberales y socialistas de todas sus corrientes, radicales, trotskos
y demás manifestaciones ideológicas vernáculas jamás se hacen cargo de los muertos archivados en sus armarios. Mucho menos
y sin afán de contarlos, de los muertos que puso el Peronismo desde la resistencia y la lucha popular, perseguidos y reprimidos
durante tres décadas previo golpe a los cuarteles de quienes -además- han colaborado por acción u omisión, por complicidad
o indiferencia, a matar -y sin alegoría al placard- miles de compañeros y compañeras. Y sí, el Peronismo tiene “muertos en el
placard” que resultan tanto o más o menos abominables y pestilentes que los que esconden cuidadosamente con maquillaje de
funeraria tantas corrientes demócratas, repúblicas, socialistas y liberales. Pero es largo de aprestar y queda para otra ocasión...


4) Espero que esta observación no se interprete como antiperonista porque no lo soy ni quiero serlo, y
comprendo que muchas de las virtudes de la década kirchnerista provienen de su proveniencia peronista.
Pero así como el peronismo te facilita ciertas cosas te complica otras. Hoy toda la derecha que
apuesta a terminar con Cristina cuanto antes ha asumido que la salida viene por el lado del peronismo.

Necio dudar que Scioli es considerado “lo posible” por el restringido establishment, para nada impedido de operar. Basta
recorrer los medios de comunicación. Y me remito nuevamente al plus y al déficit por ser peronista, como Néstor Kirchner
y Cristina Fernández… Y es axiomático que la siempre atenta derecha apuesta a la salida por el lado del peronismo, dado
que no existe otra sucesión “posible”: fuese continuación, profundización o regresión, no hay otra posibilidad. Hace más
de un lustro que vaticino al mejor estilo de mi comprovinciana -la mentalista-, que el devenir nos dejará dos opciones:
frentes peronistas de derecha neoliberal versus frentes peronistas de centroizquierda, por catalogarlo de una manera
reductiva y fácilmente digerible. Entonces pregunto: ¿Sirve quedarse afuera? ¿Pueden ganar batallas los espectadores y
los neutrales? No. No las pierden. Ni las ganan. No las dan. Y me animo a ampliar: Néstor Kirchner y Cristina Fernández
tienen mucho más que “proveniencia peronista”, mucho más que procedencia y derivación. Néstor tuvo y Cristina tiene
“pertenencia peronista”. Miremos todo. Sin anteojeras. Caso contrario, parcializar parece manipular. Nunca desertaron.


5) Así que lo que cuestiono en tu análisis es esa idealización de la identidad
peronista y esa añoranza de "la ortodoxia orgánica tan peronista que imprimía Néstor
Kirchner en los trances difíciles". Si vamos a ser adultos y a ponernos los pantalones
largos (l@s que queramos ponernos pantalones, porque también algun@s pueden
querer tener polleras), tenemos que asumir que Perón murió, que Néstor murió.
Y que la ortodoxia siempre tira para abajo. Imagina a los dinosaurios en la cama.

Opto por inferir que lo de las polleras se debió a la postura igualitaria de Oscar Cuervo y no para chicanear. Sobre todo,
atendiendo a las polleras de CFK… Ahora si se supone que idealizo la identidad peronista, ¿vale asimismo demonizarla?
Y, que Néstor Kirchner en las coyunturas complicadas se recostó en el PJ, ¿acaso es falso? ¿Ya nos olvidamos del 2008?
Para algunos y algunas, Perón murió y Néstor murió. Para los peronistas siguen vivos. No con lirismo: con ideas y acción.



A esta altura, reitero agradecimientos a quienes plantearon debatir en todos los ámbitos y pongo aislación acústica. Además de lo expresado:
“Para cerrar esta nota de inicio del año, no obstante saber que es una redundancia, dejo claro que estoy convencido que ‘lo ideal’ sería que
Cristina continuara conduciendo los destinos de la nación, ya sea reelección mediante, desde la Jefatura de Gabinete con poder real, o como
Primera Ministra en un sistema parlamentarista que poca relación tiene con la concepción latinoamericana de la democracia representativa.
Pero ‘lo ideal’ prácticamente nunca es ‘lo posible’. La dirigencia con aptitudes de poder lo sabe o debería saberlo. Y los ciudadanos deberíamos
tenerlo presente para no cometer errores que tiren por la borda la Década Recuperada. Como peronista cabe decir que no votaría a De la Sota
como no voté por Menem en 1995 ni en 2003, si son dos gotas de agua. No votaría a Macri así se presentara a elecciones -sin volver a desertar-
cantando la Marcha y luciendo el Escudo. Treinta años de militancia en el campo nacional y popular me han enseñado a aprender de los triunfos,
de las derrotas y, más que nada, de los costos pagados por los sectores socioeconómicos a los cuales pertenezco, me identifican y defiendo.”


Hubiese sido conveniente haber puesto blanco sobre negro, afirmando categóricamente y con doble implicación que votaría
a Scioli -o a alguno/a de los/as varios/as referentes que me generan recelo- sí y sólo sí las otras opciones pasaran por
una remake aliancista encabezada por el hermético santafesino o por un revival noventista del PRO Peronismo con algunos ya
citados, a quienes sin mensurar con el peronómetro -onda Stolbizer y tantos/as otros/as secantes, transversales y exteriores-
ni siquiera los considero compañeros/as. Por supuesto que si la corriente continúa en este cauce y la Presidenta Conductora
bendijera una fórmula, no dudaría en apoyarla al punto de votar por primera vez en mis treinta años de vida ciudadana por un
binomio no peronista. Es que soy orgánico pero no masco vidrio. Y no es poco para alguien absolutamente y empíricamente
convencido que “los mejores años son y siempre serán peronistas”. Había cerrado la mentada nota sugiriendo: “Nunca menos.
Excepto que pretender ir por todo signifique entregarlo todo. Todo lo logrado. Ahí, el nunca menos trastocaría en ahora nada.”

Pues bien, agradezco otra vez sus aportes a los/as compañeros/as. ¿Saben por qué? Porque se sumaron a las observaciones
de un referente como Luis D’Elía y a otros/as que siempre estuvieron dentro del campo nacional y popular. Con “matices”
pero coherentes. Simple. Y lograron entre todos y todas hacerme rever posturas sobre el devenir. Quizás sin contradecirme
aunque eso es lo de menos, puedo afirmar que ahora dudo más aún si, justamente, DOS no representaría el “ahora, nada”…

Seguiremos en los puestos de lucha y estaremos más atentos en el impulso de la mejor opción para continuar con el modelo.


Y más, pero mucho más, le agradezco a los referentes de la dispersa oposición
despropositada, a sus discípulos y a la “Red de twitteros truchos K-cerolos”:


El posteo fue positivo. Objetivo cumplido. Me movieron de baldosa, aunque no lo parezca por el habitual “abroquelamiento”
en tiempos de crisis que resulta ineludible y la reacción ante posturas contrapuestas que se toman como mojadas de oreja,
a las que no ponemos la otra oreja pero sí devolvemos la saliva. Está claro que mientras los opinólogos diagnostiquen y,
tanto transversales como opositores, estén expectantes y operando -en su medida y armoniosamente- para un lado u otro,
la pelea la daremos con la militancia dentro del Partido Justicialista y entre sus dirigentes. Que son míos. Que son nuestros.



Feliz 2013 para empezar a redondear la Década Recuperada


Es el tercer año que recibo tras haber abierto este blog en el atroz octubre del 2010. Y es la primera vez que cumplo con la ceremonia de saludar.


Podremos tener diversas expectativas sobre el porvenir, ya sea desde lo afectivo y familiar como para lo comunitario y sociopolítico que suele
convocarnos por acá, pero estoy convencido que gran parte de quienes visitan este sitio -aún no adherentes y hasta opositores a la gestión de
Cristina Fernández- coincidirán que, suceda lo que sucediera a partir de este año con elecciones de Medio Término, la idea es no dar un paso
atrás en las conquistas populares logradas ni en las transformaciones paradigmáticas desarrolladas en prácticamente toda la América Latina.

A quienes lo consideran de otro modo, también los saludo y les deseo un buen año aunque en tal caso, por mero formalismo.
No soy tan cínico como para simular excesiva cordialidad con quienes tienen intereses claramente contrapuestos a los míos,
a los de mi tribu, a los de mi condición ciudadana y mi situación sociocultural. Seguramente, esa casta del cacerolaje sin
representación ni propuestas superadoras lo apreciará como síntoma del fanatismo que promueve la Lucha de clases, como
si la cosa pasara por otro lado, como si los cambios se ejecutaran por afuera de la política, como si fuese adecuado tratar
con sutilezas a quien pretende sacar provecho de su situación de privilegio por sobre el bienestar general. O peor, por sobre
la equidad de oportunidades para la búsqueda de la justa superación de quienes son uno, de los semejantes a uno mismo.

La estrategia del espiche de la política de la antipolítica y la demonización del compromiso militante que promueve la preservación
del statu quo de la desigualdad y la explotación de unos pocos a casi todos. Capitalismo al palo. Anarcocapitalismo para impulsar
el retorno al Estado Bobo como mero ejecutor de las recetas corporativas de los grupos dominantes nacionales y transnacionales.
La sistematizada mecánica de quienes asumen pretensiones clasistas usurarias o, peor, resultan funcionales a ellas sin siquiera
pertenecer a tales sectores prebendarios, sino alucinando que por defender sus intereses resultarán incluidos por arte de magia.

Como ejemplos, podríamos recurrir a ponernos en el cuero de Moyano hasta el de Ocaña o el propio Lanata y tantos más. ¿A quién se le puede
ocurrir imaginar que no obstante operar como sus lacayos, los consideren pares? ¿A quién puede ocurrírsele que, cuando Ernestina Herrera
de Noble o Macri o Etchevehere tratan con ellos, no piensan que pertenecen al conjunto de pelagatos que recogen servilmente sus migajas?
Si al propio Mauricio Macri, siendo Blanco Villegas, lo consideran un mediocre cocoliche arribista que goza del producto de los negociados
de papá. Es decir, puedo llegar a entender -divergiendo- a los Biolcatis y de las Carreras, pero jamás al triste mediopelo cipayo en su país.
Mucho menos, coincidir con las franjas de clase mierda urbana cacerolera. Esos sí que me generan desconcierto, ira y más asco que a Fito Páez.
  
En definitiva, abre un año bisagra. En mayo se cumplirán diez años de recuperación. Con marchas y contramarchas pero recuperación sostenida
al fin y al cabo. Con vicios e imperfecciones aunque con un horizonte claro. Con distracciones y tensiones propias de la suma de poder y el
entorno de alcahuetes que existe en todo agrupamiento orgánico. Por estos ejes y por otros de simple percepción debería pasar la sintonía fina.


Y, como todo cierre con apertura, es momento de balances. Si bien por lo general mis notas no estimulan comentarios, lo que me genera
dudas acerca del estilo tal vez demasiado taxativo, al tiempo que en las aulas soy absolutamente lo contrario. En mi oficio cotidiano
intento dar diversidad de enfoques que promueven el debate para la construcción en conjunto, por lo que confieso sentirme un tanto
insatisfecho cuando percibo que la mayoría de las intervenciones en este blog son para congratularse con las ideas y los conceptos
vertidos sin aportar contradicciones ni generar debate. Entonces, hago mi autocrítica pero también lanzo la pelota afuera del área.
Me hago la boleta al tiempo que paso facturas. En toda construcción en conjunto la responsabilidad nunca es de un único integrante.

Recontra complacido y agradecido por superar 10 mil visitas mensuales en el último año, en tanto que empecé a escribir casi como para disponer
de archivo propio de emergentes sin intenciones de difundirlo, como quien comparte azarosamente. Sí, algo onanista y burocrático fue el inicio
de este blog. En esas oportunidades de prácticamente nula participación crítica me pregunto si la escasez de objeciones no se debe a que me
manifiesto -como las califica Artemio- para una audiencia redundante, para los más o menos iguales. Y confieso que me estremece pensarlo.


Volviendo al balance con proyección, cabe aludir que el próximo 27 de octubre se renovarán la mitad de las bancas de la Cámara
de Diputados de la Nación (127 sobre 257) y un tercio de los escaños del Senado (Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Entre Ríos,
Chaco, Salta, Río Negro, Santiago del Estero, Neuquén y Tierra del Fuego) posteriormente a las elecciones PASO del 11 de agosto.

La actual situación por bloques, aproximada considerando sesiones de Leyes relevantes, puede sintetizarse en los siguientes cuadros:



Cabe decir que el análisis realizado a trazos gruesos -con la Agrupación en 2011- configura proyecciones de máxima para el oficialismo,
en una suerte de emulación a mi autoexiliada comprovinciana en el arte de la profecía, si bien no cuenta con intencionalidad apocalíptica.


No profundizaré sobre la Reforma Constitucional con Rerreelección presidencial para no entrar en el juego de la oposición despropositada
que agita siniestros fantasmas hasta cuando ni sábanas tiene. De hecho, personalmente considero que no hay condiciones ni pretensiones
para encarar esa modificación orgánica. Así como estoy convencido que la resistencia a la Reelección Indefinida es producto de aquellos
sofistas sectores políticos que saben que ni siquiera pueden garantizar finalización de mandatos, por lo que mucho menos podrían aspirar
a que la ciudadanía los reeligiera. Los motivos que arguyen para tal oposición son bajados por los Escribidores del Estatuto del Coloniaje
que repiten el discurso del presunto Primer Mundo que paradójicamente no coarta posibilidades de reelección de Presidentes y Premieres.

Es decir, pasa porque asumen que los latinoamericanos somos ciudadanos de segunda. Pasa porque aceptan las recetas del Norte que
allá ni siquiera aplican. En síntesis: una lacaya postura colonizada para oficiar de encomenderos imperiales como hace cinco siglos.


Observando los bloques en el Senado, se aprecia que los dos tercios aptos para contar con Mayoría absoluta propia no son inalcanzables.

En la Cámara Baja esta proporción tampoco es improbable, sobre todo considerando que se renuevan las bancas de la fatídica elección
del 2009, lo que adquiere valor en la Cámara de Senadores para las elecciones del 2015, puesto que se renovarán escaños de Distritos
que resultaron perdidosos en la Pampa Húmeda (Santa Fe, Córdoba, Tucumán, Mendoza, La Pampa, Corrientes, Chubut y Catamarca), por
lo que vale suponer desde ya que las performances del oficialismo serán superadoras, excepto que se produjera una improbable debacle.

Y por ello la Campaña del miedo orquestada desde ciertas corporaciones que vieron menguar su situación de privilegio, aunque para nada
restringieron capacidad de lucro. Simplemente, el Estado Activo vigente ha generado las conocidas condiciones de control y redistribución,
lo que se vende al público urbano que no siembra ni en maceta y supone que la leche descremada proviene de vacas criadas en Feed Lots con
personal trainer, como el avance de una Tiranía que no respeta los dogmas de “Familia, Tradición y Propiedad”. Basta recordar la reacción ante
la recuperación del Predio de la Sociedad Rural de Palermo por parte del Estado Nacional porque ni siquiera saldaron la compra a precio vil.

Parafraseando a “Los Wawancó” podríamos cantar que “la cosecha de imbéciles nunca se acaba”, tampoco de papa y maíz. Menos los mangos…



A modo de conclusión de tanta perorata y procurando -por una vez al menos- provocar aunque sea un disenso concreto o una leve puteada,
intentaré ir al grano breve y directamente -con metodología cuasi conductista, je- oficiando tal el hábito bloguero, como Maestro Sir Huela.
Tengo el beneficio y la simultánea desventaja de ser peronista. ¿Qué significa? Que cuento con el plus de pertenecer al Movimiento Político que,
prácticamente de manera excluyente, modificó de raíz a las estructuras establecidas. Ora para beneficio de las mayorías, ora para su perjuicio…

Es decir, que desde el aluvión zoológico hasta hoy las transformaciones profundas efectuadas en democracia surgieron desde el Justicialismo
es irrefutable, aún incluyendo el período de la UCRI 1958-62 con votos peronistas y consignas opuestas a la UCRP de la Unión Democrática.
Los restantes fueron intrascendentes episodios constitucionales; burdo republicanismo teórico representante del establishment que cambió
nada, que sostuvo las Zonceras Argentinas desde las postrimerías de la Década Infame para ser contemplativo sin detallar demasiado, puesto
que Yrigoyen indujo transformaciones populares pero no resultó un visionario. Apenas encarnó lo meramente viable en la coyuntura histórica.

Y mirando la actual estructura de la UCR, huelga diagnosticar: Sanz, Morales, Cobos, el hijo de Alfonsín, Gil Lavedra,… macrismo morigerado.
Para el mismo lado y con idénticas características de moderación, está el engendro conservador socialista (?) del FAP que declama por izquierda
y gestiona por derecha. Es imposible no rememorar a Braden y sus subordinados vernáculos de ocasión. Son un Revival de la Unión Democrática
y están condenados a continuar con el desprecio de las mayorías. Tanto o más que Macri o De la Sota quienes, al menos, no simulan. No tanto.


Entonces, mirando hacia adentro del Frente para la Victoria y la dispersión que se presenta afuera, es tiempo de valorar la Realidad Efectiva.
Sí, la que debemos a Perón. Aquella que intentó aludir Polito en la nota: “Lo que viene: Nunca te des por vencido ni aún vencido”:

 “Todos sabemos que es re-re difícil el objetivo. No tanto conseguir la mayoría requerida en diputados, sino la del Senado. Empero, si algo
dejó de legado Almafuerte Néstor, es el célebre dicho del título. Así que mientras se pueda, se intentará, se le buscará la vuelta siempre.
En la eventualidad de no ser suficiente, no habrá derrota, sino acordar "la continuidad con cambios". No está la Argentina, para regalar
tantos sacrificios y conquistas a bicisenderistas con una papa en la boca, que solo puede ofrecer pedalear 20 años hacia atrás. Tampoco
hay espacio ni tiempo, para un De la Rúa II hermenéutico, que se entera por los diarios de Tognolis y otras yerbas…” Completo acá.


Y acá adquiere significación el peronismo o la transversalidad. Que Scioli, por ejemplo y por sus características, no representa la más fidedigna
continuación del modelo vigente, no admite mayores polémicas ni internas ni secantes ni ajenas ni tangentes. Pero tampoco habilita discusiones
considerar que Scioli está dentro de “lo posible”. Y otros pocos referentes de peso de Distritos con peso son “lo posible”, guste o deje de gustar.

Unos, daremos batalla -como siempre- a toda franja política retardataria y entreguista así se camufle de socialdemocracia modelo '80.
Otros, dado el caso en 2015, optarán por quedarse en la casa y votar a Binner, tal como en su momento respaldaron o hubieran apoyado
a la Alianza del radicalismo frepasista cavallista que no hizo otra cosa que ensanchar brechas de desigualdad y excluir a más compatriotas.
A esta altura, ¿alguien con un mínimo criterio puede permitirse la torpeza de dudar que entre el FAP y el PRO no existen grandes diferencias?
Y hete aquí la mentada ambivalencia entre plus y déficit del peronismo, cuyas masas populares pudimos confundirnos ocasionalmente,
pero siempre haciéndonos cargo y actuando en el lado de lo nacional desde la Tercera Posición latinoamericanista. Ni yankees ni marxistas.


Para cerrar esta nota de inicio del año, no obstante saber que es una redundancia, dejo claro que estoy convencido que “lo ideal” sería que
Cristina continuara conduciendo los destinos de la nación, ya sea reelección mediante, desde la Jefatura de Gabinete con poder real, o como
Primera Ministra en un sistema parlamentarista que poca relación tiene con la concepción latinoamericana de la democracia representativa.

Pero “lo ideal” prácticamente nunca es “lo posible”. La dirigencia con aptitudes de poder lo sabe o debería saberlo. Y los ciudadanos deberíamos
tenerlo presente para no cometer errores que tiren por la borda la Década Recuperada. Como peronista cabe decir que no votaría a De la Sota
como no voté por Menem en 1995 ni en 2003, si son dos gotas de agua. No votaría a Macri así se presentara a elecciones -sin volver a desertar-
cantando la Marcha y luciendo el Escudo. Treinta años de militancia en el campo nacional y popular me han enseñado a aprender de los triunfos,
de las derrotas y, más que nada, de los costos pagados por los sectores socioeconómicos a los cuales pertenezco, me identifican y defiendo.


Deseo que este también sea un buen año que sirva para corregir yerros, evitar lecturas con anteojeras aplaudidoras y peronizar la gestión.
Y agradezco desde acá a todos los compañeros y todas las compañeras que en las redes virtuales y en el territorio me enseñan día tras día
a pensar la realidad. A moverme de baldosa para cambiar el enfoque y ver en perspectiva sin que el entorno reducido me tape el horizonte.

Iremos viendo los sucesos, sabiendo que la maquinaria de la cirugía está aceitada y que si a Capitanich le mandan a Lanata -el gurkha de “Clarín”
y la Rural- y a Scioli lo operan desde “La Nación” y “Noticias” al tiempo que el oficialista Verbitsky lo aniquila sistemáticamente, no se equivocan.
Es de Manual que si un referente del oficialismo resulta consuetudinariamente atacado o aviesamente encandilado con cantos de sirena, se debe
a que a esos anquilosados grupos de poder fáctico no les conviene que tenga protagonismo dentro del Frente para la Victoria en la escena 2015.
Y hay equipo. Hasta podría decir que, no obstante confiar en la capacidad de la Jefa del modelo, hay equipo más competente que el dispuesto.


Y sí, cuando digo peronizar la gestión es porque el exacerbamiento de la progresía oficialista usufructuando imprudentemente un poder prestado
me tiene tan harto como los ’70 a Duhalde y Lanata… Extraño a Néstor Kirchner. Demasiado. Cuando en octubre del 2010 bosquejé la necesidad
de abroquelarnos para coadyuvar potencialidades procurando favorecer las chances de cubrir entre todos y todas sus cualidades de conducción,
no pensaba que sería tan compleja la tarea. Y sí, extraño la ortodoxia orgánica tan peronista que imprimía Néstor Kirchner en los trances difíciles.

Nunca menos. Excepto que pretender ir por todo signifique entregarlo todo. Todo lo logrado. Ahí, el nunca menos trastocaría en ahora nada.


Feliz 2013. Feliz año, que siempre los mejores años fueron, son y serán peronistas.
¡Viva Perón! ¡Gracias, Néstor! ¡Fuerza y cintura, Cristina!


Y agrego una yapa que publicó Mario Paulela en “Pensando la Argentina” apenas subido este balance: “Asignaturas pendientes”

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